Querido diario:
"Palabras entre dientes, pero nadie escucha
Escribo estas palabras con mis propias lágrimas
Sólo estoy viviendo toda esta mentira
Quisiera escapar de esta vida y volar
Creo que he perdido todos mis sueños
Me siento tan patética como sueno
¿Hay una manera de salir de este lío?
¿Cómo deletreas la palabra "éxito"?"
Maldita sea. Hoy volví a caer en la tentación. En ése momento se sintió tan bien...
Había pasado tanto tiempo desde la última vez que lo había hecho... meses. Pensé que lo había superado, que ya no lo necesitaba, pero después de un día tan duro como hoy, no había otra forma de descargarme.
Me metí al baño, esquivando las miradas de mi hermana y me senté. Un par de lágrimas se desprendieron de mis ojos y cayeron en mis piernas, mojando el jean. Borré esos pequeños circulitos de agua salada con mi mano
-Idiota. Deja ya de llorar, que no vas a cambiar nada. Es en vano, ¿no lo ves?- me dijo mi otro yo.
Pasé mis dedos por mis mejillas, secandolas y me miré al espejo.
-Una Ramírez no llora- me dije -Estamos hechos para aguantar todo, sin mostrar debilidad-
-Al fin lo entiendes- dijo ella con ironía
No me reconocí en el espejo. Mis ojos estaban cargados de ira, furia. Hacía tiempo no tenía esa mirada, y hasta yo me asusté. Sentí mi aspirar y expirar lento, pausado, tratando de calmarme. Mis dientes lastimaban de tanto que los apretaba, y llegué a pensar que podría romper el marmol de mi lavamanos de tanta fuerza que estaba ejerciendo sobre él. Mi pecho subía y bajabam pero mis ojos no mostraban cambio alguno. Estaba al borde. Sabía lo que iba a pasar, y es por éso que intentaba por todos los medios olvidarme de lo que había vivido minutos atrás, de lo que había hecho ponerme así. Abrí la canilla y me mojé. Al mismo tiempo, respiraba, pero mi respiración ya no era pausada, sino entrecortada. Sentía el aire lastimarme por dentro.
"Sigo cayendo desde lo alto
Me estoy muriendo
Me estoy arrastrando
No sé porqué
Me pongo de rodillas"
En el espejo se reflejaba una muchacha de ojos perdidos que trataba de ver más allá de sí, con agua helada deslisandosé por su rostro, lavando los restos de lágrimas. Siguió observandosé, hasta que no pudo más. Dirigió la mirada encima de su botiquín. Temerosa, alzó su mano, corrió el peine y ahí abajo, justo donde la había dejado la última vez, la encontró. Se sentó en el inodoro, y la acción empezó.
-No quieres hacer esto- me dijo mi otro yo
-No, no quiero-
-¿Entonces porqué lo haces?-
Tardé en contestarme. Mi cabeza vagó por el pasado. Imágenes de mí en la misma posición en la que me encontraba, igual o peor que ahora, seguidas de imágenes de cómo me sentía después
-Cambié de opinión, sí quiero hacerlo- me decidí. Subí el volumen de mi MP4 a todo lo que da, y apreté en mis manos la tijera que tenía. Era de esas chiquitísimas, pero muy filosa. Aspiré y mantuve el aire en mis pulmones
-A la cuenta de 3. Uno... dos... y... tres- la cuchilla de la tijera se deslizó por mi pierna, dejandola raspada y con cierto ardor -Vamos, vamos- y al fin, un líquido rojo se empezó a ver. Lo hice un par de veces más, hasta que tocaron la puerta, afortunadamente, sino no sé hasta dónde hubiera seguido.
Dejé la tijera en el videt y recosté mi espalda contra la pared, sin perder de vista mi pierna. La sangre seguía saliendo, hasta gotear el piso. Mi respiración había calmado, yo me había calmado. Estaba segura de que ya no tenía ésa mirada llena de enojo, sino de paz.
A pesar del líquido rojo, pude ver las cicatrices que me habían quedado de la última vez. ¿Algún día se borrarían? ¿Las de hace un minuto, se borarrían? Las odiaba. Eso era lo peor después de cortarme, las cicatrices. En los brazos aún tengo un par, pero por suerte casi no se notan. Las de la pierna, bueno, esas son diferentes. Ahora tendría que volver a cubrirme todo el tiempo para que nadie se de cuenta.
Ya no me acuerdo de la primera vez que lo hice. Fueron muy malos años en los que no encontraba otra salida. El alcohol nunca me ayudó, y las drogas no son lo mio. En ésa época estaba tan... fuera de control. Me sentía abrumada. Muchas cosas pasaban al mismo tiempo, y las peleas no se detenían. Decenas de veces me faltaba fuerza para levantarme de la cama cuando salía el sol, pero la tardanza sólo empeoraba la situación, asique tenía que agachar cabeza, y pretender que estaba bien. Hasta en mis peores momentos no podía demostrar debilidad. Cuando era chica, no se podía llorar en mi casa, si lo hacía era peor.
Una Ramírez no llora, no es débil. Una Ramírez se banca lo que venga y sale adelante sola.
Nuca supe porqué me sentía tan... libre cuando me cortaba. Era una sensación rara, pero ratificante. Era la única forma de calmarme, pero llegó un momento en el que no podía parar, y las cicatrices cada vez se notaban más. Y eso fue exactamente lo que me asustó. A pesar de hacer 30°C no podía usar musculosas, y siquiera remeras de mangas cortas. Era obvio, a simple vista, que mis muñecas habían sufrido alguna clase de mutilación, y que la única culpable era yo. Un día me dije a mí misma que tenía que parar. ¿Qué estaba haciendo? Estaba loca.
No voy a mentir, costó mucho más de lo que parece. Cuando es tan común hacer algo, y luego se quiere dejar de, pasas un infierno. Pero lo había logrado. O eso pensé yo.
¡Ahora me siento tan estúpida! ¿Es que volveré a hacerlo cada vez que me sienta mal? ¿Es que no lo superé, como pensé? ¿Es que no hay forma de pararme? ¿Porqué siento que es la única salida? ¿Porqué no puedo gritar, no puedo llorar, no puedo... hasta romper papeles en vez de ésto?
Oh sí, ya lo recuerdo. Una Ramírez no es débil. Una Ramírez sólo se banca todo sin chistar.
"Y me pregunto si lo intento demaciado
Y me pregunto si arriesgo demaciado
Sin embargo, me digo a mí misma que tengo que tratar
Sin embargo, me digo a mí misma que tengo que correr el riesgo"
Litha.-
sábado, 26 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
Panik: ¡Panik ya está a la venta!
Sí, Panik freaks, ya es 25 de Septiembre del 2009, y eso significa que el nuevo album de Panik; Panik, ya está disponible en todos los negocios de Europa. ¡Qué envidia! Yo soy de Argentina, y aún no tengo idea de cómo voy a hacer para conseguirlo. Tengo que esperar que se empieze a comercializar en EEUU para poder mandarlo a pedir al exterior... espero que en poco tiempo llegue a sus disquerías porque necesito ese cd.
Por otro lado, los chicos han actualizado su Twitter con el siguiente mensaje:
"Wow, no sé qué decir, ¡pero nuestro album ya está a la venta!"
Litha.-
Por otro lado, los chicos han actualizado su Twitter con el siguiente mensaje:
Litha.-
jueves, 24 de septiembre de 2009
Panik: Unplugged Web Sesion
Los chicos de Panik tuvieron una seción Unglugged Web Sesion por un sitio llamado schüelerVZ (un tipo de Facebook sólo para estudiantes). En él, cantaron cinco canciones: Lass Mich Fallen, Jeder, Morgencafe, Keiner Merkt Es y Noch Nicht Tot. Puedes verlo aquí.
Litha.-
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Diario íntimo x03: Sólo pido un abrazo
Querido diario:
"A veces siento que la vida se olvidó de mi
Cada día peleo una batalla en mi mente
Si lo que hago está realmente bien
¿Tenes idea? Yo no
Me pregunto a mí misma: ¿qué he hecho mal?
Y de nuevo, no hay un final en vista"
Alles Endet Hier de Panik es uno de los temas que nunca me canso de escuchar. La letra es espectacular, y siempre me siento de la forma que ellos expresan. Definitivamente, uno de mis preferidos.
Uff. Hoy te ví otra vez. Eran las dos últimas horas de clase, y la profesora había faltado. A pesar de eso, yo tenía que quedarme hasta que termine el horario escolar ya que nadie podía ir a buscarme. Bajón.
Estabas en el pasillo y yo dentro del aula, haciendo tonteras esperando que me mires y saludes. ¿Es que soy masoquista o qué?. Pasé varios minutos caminando enfrente de la puerta para que te des vuelta, pero nada. Esperé pacientemente, pero seguías metido en tus asuntos. Já. Como si pudieras dejar de lado tus cosas para darte cuenta que yo estaba allí, a tu espera...
El preceptor fue mi salvación. Cuando entró a mi aula, vos miraste; me miraste. Quise apartar la mirada, hacerme la que no me importabas, pero había algo que no me lo permitía. ¿Nostalgia, capaz? Es decir, hace tiempo no dirigias tu mirada a mis ojos. Fue imposible para mí quitarte la vista de encima. Esos ojos marrones trajeron tantos recuerdos a mi mente... Lindos recuerdos, pero que nunca volveran a repetirse. Que ilusa el día que pensé que el "nosotros" dudaría para siempre, ¿no?. No todas las amistades duran para toda la eternidad, la nuestra en especial. La "nuestra", ¿puedo seguir llamandola así, cuando ya no hay amistad existente?. Yo prefiero que sí, en honor a los días que pasamos juntos. ¿Aún te acuerdas?. Seguro que sí, ¿pero importarte?, eso es otra cosa.
-Hola, Glaa- me saludaste, después de mirarnos por unos segundos, dudosos de quién daría el próximo paso
-¿Todo bien?- te sonreí y me la devolviste
Basilaste por un instante entre quedarte afuera y conformarte con el saludo hablado, y entrar y saludarme con un beso en la mejilla. Por suerte, elejiste la segunda. Sentía cómo mi corazón palpitaba más fuerte con cada paso que dabas, trataba incesablemente salirse por algún orificio de mi cuerpo, hasta llegó a doler. Pum. Pum. Pum. Sus latidos resonaban en mis oídos, haciendo que sólo existamos nosotros dos. Esos tres o cuatro pasos que diste parecieron hacerse en cámara lenta, pensé que nunca iba a llegar el momento en que me tocaras. Acercaste tu cabeza y me saludaste, pero sin volver a mirarme, te diste la vuelta y empezaste a caminar.
-¡Espera!- grité con un poco más de la voz deceada -Hace mucho no me abrazas- te dije
Te quedaste quieto, ¿sorprendido? Yo también lo estaba. ¿Porqué había dicho eso? Las palabras sólo salieron de mi boca sin mi concentimiento.
-Sé que no abrazas a las personas que no queres, pero quereme por tres segundos- te pedí -Abrazame con cariño-
Idiota. Idiota. Idiota.
Sonreiste y me tiraste los brazos. Te estreché entre los mios, pero antes que pudiera sentirte siquiera, te separaste. Te miré, confundida.
-¿Cuánto queres que dure?- me preguntaste, irónico
"Para toda la vida" pensé
-No, está bien, dejá. Te llama el chico de allá- te mentí, señalando a tu compañero que esperaba en las escaleras. Vos sólo volviste a darme la espalda y te fuiste.
Sentía mi cabeza explotar. ¿Cómo podes tener ése control sobre mi? ¿Cómo podes hacerme sentir tan débil, tan frágil?. Mi vista se empezó a nublar, y una vez más tuve que ir al baño, tuve que escapar. Caminé por unos minutos, dando vueltas. No pude más, y mis manos, inconcientemente, se dirigieron a mi cabello, tratando de arrancarlo. Por Dios. Hace tiempo no sentía esa desesperación. Hace tiempo no me tocabas. Mi cabeza dolía, pero eso no hizo que mis manos dejen mi pelo, es que si lo hacían iban a ir a parar directo a la pared con un golpe que podría romperme algo, estaba segura. Quería gritar, pero alguien podría malinterpretar mi voz y vendría en mi ayuda. Eso sólo lo haría peor. Me arquié sobre mí misma para abajo, casi llegué a tocar el piso. Parecía una loca teniendo un ataque, que vergüenza. El fuego recorría mis venas. Aún no entiendo porqué me pones así. Porqué siento esa ira cuando trato de darte una oportunidad de darte cuenta cuánto te necesito y que todo vuelva a ser como antes. Ah, no, claro. Vos lo dijiste, ésto nunca va a volver a ser como antes, y en reiteradas veces. Cada una fue como un puñal en el centro de mi alma que parecía moverse de arriba a abajo y de izquiera a derecha, haciendo el dolor más prolongado.
Mis manos al fin soltaron mi cabello. La desesperación había desaparecido, por suerte. Me peiné con los dedos, me acomodé la campera, tomé una gran bocanada de aire, y salí.
"Y cada nuevo día es una nueva prueba
¿Porque sólo no puede detenerse?
La esperanza me pasa de seguido
Te miro y me doy cuenta
Todo termina aquí"
Litha.-
"A veces siento que la vida se olvidó de mi
Cada día peleo una batalla en mi mente
Si lo que hago está realmente bien
¿Tenes idea? Yo no
Me pregunto a mí misma: ¿qué he hecho mal?
Y de nuevo, no hay un final en vista"
Alles Endet Hier de Panik es uno de los temas que nunca me canso de escuchar. La letra es espectacular, y siempre me siento de la forma que ellos expresan. Definitivamente, uno de mis preferidos.
Uff. Hoy te ví otra vez. Eran las dos últimas horas de clase, y la profesora había faltado. A pesar de eso, yo tenía que quedarme hasta que termine el horario escolar ya que nadie podía ir a buscarme. Bajón.
Estabas en el pasillo y yo dentro del aula, haciendo tonteras esperando que me mires y saludes. ¿Es que soy masoquista o qué?. Pasé varios minutos caminando enfrente de la puerta para que te des vuelta, pero nada. Esperé pacientemente, pero seguías metido en tus asuntos. Já. Como si pudieras dejar de lado tus cosas para darte cuenta que yo estaba allí, a tu espera...
El preceptor fue mi salvación. Cuando entró a mi aula, vos miraste; me miraste. Quise apartar la mirada, hacerme la que no me importabas, pero había algo que no me lo permitía. ¿Nostalgia, capaz? Es decir, hace tiempo no dirigias tu mirada a mis ojos. Fue imposible para mí quitarte la vista de encima. Esos ojos marrones trajeron tantos recuerdos a mi mente... Lindos recuerdos, pero que nunca volveran a repetirse. Que ilusa el día que pensé que el "nosotros" dudaría para siempre, ¿no?. No todas las amistades duran para toda la eternidad, la nuestra en especial. La "nuestra", ¿puedo seguir llamandola así, cuando ya no hay amistad existente?. Yo prefiero que sí, en honor a los días que pasamos juntos. ¿Aún te acuerdas?. Seguro que sí, ¿pero importarte?, eso es otra cosa.
-Hola, Glaa- me saludaste, después de mirarnos por unos segundos, dudosos de quién daría el próximo paso
-¿Todo bien?- te sonreí y me la devolviste
Basilaste por un instante entre quedarte afuera y conformarte con el saludo hablado, y entrar y saludarme con un beso en la mejilla. Por suerte, elejiste la segunda. Sentía cómo mi corazón palpitaba más fuerte con cada paso que dabas, trataba incesablemente salirse por algún orificio de mi cuerpo, hasta llegó a doler. Pum. Pum. Pum. Sus latidos resonaban en mis oídos, haciendo que sólo existamos nosotros dos. Esos tres o cuatro pasos que diste parecieron hacerse en cámara lenta, pensé que nunca iba a llegar el momento en que me tocaras. Acercaste tu cabeza y me saludaste, pero sin volver a mirarme, te diste la vuelta y empezaste a caminar.
-¡Espera!- grité con un poco más de la voz deceada -Hace mucho no me abrazas- te dije
Te quedaste quieto, ¿sorprendido? Yo también lo estaba. ¿Porqué había dicho eso? Las palabras sólo salieron de mi boca sin mi concentimiento.
-Sé que no abrazas a las personas que no queres, pero quereme por tres segundos- te pedí -Abrazame con cariño-
Idiota. Idiota. Idiota.
Sonreiste y me tiraste los brazos. Te estreché entre los mios, pero antes que pudiera sentirte siquiera, te separaste. Te miré, confundida.
-¿Cuánto queres que dure?- me preguntaste, irónico
"Para toda la vida" pensé
-No, está bien, dejá. Te llama el chico de allá- te mentí, señalando a tu compañero que esperaba en las escaleras. Vos sólo volviste a darme la espalda y te fuiste.
Sentía mi cabeza explotar. ¿Cómo podes tener ése control sobre mi? ¿Cómo podes hacerme sentir tan débil, tan frágil?. Mi vista se empezó a nublar, y una vez más tuve que ir al baño, tuve que escapar. Caminé por unos minutos, dando vueltas. No pude más, y mis manos, inconcientemente, se dirigieron a mi cabello, tratando de arrancarlo. Por Dios. Hace tiempo no sentía esa desesperación. Hace tiempo no me tocabas. Mi cabeza dolía, pero eso no hizo que mis manos dejen mi pelo, es que si lo hacían iban a ir a parar directo a la pared con un golpe que podría romperme algo, estaba segura. Quería gritar, pero alguien podría malinterpretar mi voz y vendría en mi ayuda. Eso sólo lo haría peor. Me arquié sobre mí misma para abajo, casi llegué a tocar el piso. Parecía una loca teniendo un ataque, que vergüenza. El fuego recorría mis venas. Aún no entiendo porqué me pones así. Porqué siento esa ira cuando trato de darte una oportunidad de darte cuenta cuánto te necesito y que todo vuelva a ser como antes. Ah, no, claro. Vos lo dijiste, ésto nunca va a volver a ser como antes, y en reiteradas veces. Cada una fue como un puñal en el centro de mi alma que parecía moverse de arriba a abajo y de izquiera a derecha, haciendo el dolor más prolongado.
Mis manos al fin soltaron mi cabello. La desesperación había desaparecido, por suerte. Me peiné con los dedos, me acomodé la campera, tomé una gran bocanada de aire, y salí.
"Y cada nuevo día es una nueva prueba
¿Porque sólo no puede detenerse?
La esperanza me pasa de seguido
Te miro y me doy cuenta
Todo termina aquí"
Litha.-
martes, 22 de septiembre de 2009
Making Of Lass Mich Fallen
Los chicos de Panik han actualizado su Twitter, dejandonos una página donde puedes encontrar imagenes exclusivas de la realización del video Lass Mich Fallen. Además, un plus; se ve a T:mo, Linke y David hablando sobre el proceso. Preciona aquí.
Litha.-
lunes, 21 de septiembre de 2009
Diario íntimo x02: Desenchufada
Querido diario:
"Sólo necesito irme, irme
No puedo soportarlo más,
y es por éso que me estoy llendo ahora, ahora
No importa dónde,
mientras sea lejos de aquí,
lejos del estrés,
lejos de todo,
y lejos tuyo.
Había una llovizna lenta,
pero no me defiendo
Sigo corriendo, nada me decepciona
Mi cabeza está libre y clara
No hay más dudas
Mi pasado es una mierda"
Lass Mich Fallen de Panik suena. Que temazo por Dios. Es tan... para mi.
Hoy estoy bastante bien, por suerte. El sábado quería salir. Conseguí plata y quería ir a algún lugar, cualquiera, lejos de todo y todos, emborracharme y olvidarme de mi pésimo día, de mi pésima semana y de mi pésimo mes. Agarré la cartera y me fuí apenas salí de trabajar con sólo una cosa en la cabeza; olvidar. Me ví con unas amigas, pero no todo salió como pensaba. Al final de todo, no probé ni una gota de alcohol, lastimosamente. Éso era justo lo que necesitaba, pero no se dio. En el momento estaba medio desilucionada, aún resonaban en mi cabeza las peleas con mi familia. ¿Cómo podría hacer que desaparescan?. Toda la noche pensando. Deceaba con todas mis ganas desconectarme del mundo, o por lo menos de lo que me hacía mal, pero mi inconciente igualmente me mostraba las imagenes de los días pasados. ¿Es que cuando uno quiere olvidarse de algo, más lo piensa?. Uff.
Terminé durmiendomé escuchando Himmel Hilf en un conchón en lo de mi mejor amiga. Ella se quedó hablando con otra chica, y yo me hundí en un sueño profundo. Hacía tiempo no dormía así. 11 hermosas horas dejando atrás el mundo. Pude descansar. Al despertarme, quería seguir durmiendo. Quería seguir soñando, quería seguir en mi mundo, en mi pequeña burbuja donde todo es color de rosa. Pero no. Las horas pasaron, y al mediodía tuve una conversación conmigo misma
-Basta, ahora te vas a levantar y vas a enfrentarte una vez más al mundo- me dijo
-¿Tengo que?-
-Claro que sí. ¿Es que preferis quedarte acá? ¿Escondida bajo las sabanas?-
-Me vendría muy bien-
-Entonces que lástima- con tono burlón -, pero tenes que despertar completamente. No es saludable hundirte así-
-Desde hace tiempo no estoy saludable..- admití
-Entonces hay que cambiar eso-
-¿Pero cómo?-
-Poniendole el pecho a la vida, peleandolá-
-Es dificil-
-Nada es fácil en esta vida-
Y abrí los ojos. La luz entraba por la ventana y daba directo a mis ojos. Quise seguir durmiendo, pero parecía que mi cuerpo estaba listo para aventurarse en un nuevo día. Hice todo lo posible para quedarme en la cama. Dí mil vueltas, bostecé a propósito, pero nada. Agarré el celular y empezé a mandar mensajes. Uno en especial definiría mi día. "¿Queres que nos juntemos?" me preguntó un amigo. "No, quiero seguir acostada sin pensar en nada" contesté para mí misma. ¿Pero qué más daba?. Acepté.
Me cambié y me fuí de lo de mi amiga para encontrarme con él y otro chico más al cual había visto una vez. "No puede ser tan malo" me dije mientras iba en el colectivo, "no pueden ponerte peor de lo que estas. Tocaste fondo, ahora sólo queda subir".
Llegué, tarde como siempre.
"Vamos al otro shopping" me dijieron, cuando estabamos en la puerta de uno.
-No. ¡Sólo quiero sentarme y volver a dormirme, volver a desenchufarme, volver a no pensar!-
-Idiota- me contestó mi otro yo -¿Qué perdes con caminar un poco? ¿Tanto te cuesta tratar de disfrutar un poco? ¿No eras vos la que querías dedicarte un día a vos sola?-
-Sí, un día a mí sola. Sola-
-Ah, sí, claro. Porque estando sola vas a estar mejor, ¿o no?. Sí. Recordando las mil y un peleas que tuviste con tu familia, y lamentandote en silencio como siempre haces. Sí. Definitivamente es mejor- dijo con ironía.
Y tenía razón, ¿qué perdía?. Fuimos al otro shopping, y traté de no quejarme mucho de cómo me dolían los pies por haber estado con tacos toda la noche anterior. Ardían sólo cuando me detenía, asique traté de no perderles el paso a los chicos. Cuando llegamos fuimos a tomarnos un café y unos tostados. Gasté toda la plata que tenía encima, pero no importó. Pude olvidarme de todo. Ellos hicieron que me olvidara. Ellos con sus anécdotas de golpes que me hacían descostillarme de la risa hasta, a veces, llegar al llanto. Aproximadamente 5 horas de no parar de reírme. 5 horas de desconectarme, al fin, de mis problemas. 5 horas de pensar sólamente en mí. ¿Quién hubiera pensado que me sentiría tan cómoda con un compañero de la secundaria, no, amigo de la secundaria, y su mejor amigo, no una vez más, su hermano de alma? ¿Cómo pudo ser que me sintiera así de... libre, con ellos cuando no puedo sentirme así con amigas que conosco de toda mi vida?. Imprecionante. Increible, mejor dicho, pero cierto.
Claro que ellos me sacaron la ficha. Cuando estabamos volviendo del shopping salió, no sé cómo, la conversación que más deceaba no aparesca. La conversación que giraba en torno... a mí. Mi amigo sabía que algo me pasaba desde hacía tiempo, pero nunca se lo confesé (¿acaso siquiera yo sé porqué estoy así?). Fueron momentos en los cuales quería desvanecerme en el aire. ¡Estabamos tan bien hablando de ellos...! Pero no. ¿Porqué tuvo que salir la faceta protectora de mi amigo justo ahí?. Me odié. Me odié por no poder sincerisarme con él, ni con su hermano, ni con nadie. ¿Porqué me siento más segura escribiendo todo esto en una página de internet, antes que hablandolo con las personas que me rodean?. Pasaron varios minutos tratando de psicoanalizarme. ¡Como si yo necesitara un psicólogo...!
-Sí que lo necesitas-
-Cállate-
De todas formas, el tema es que necesitaba una salida como esa. Hacía mucho tiempo no me reía tanto. Hacía mucho tiempo no me reía de verdad como lo hice. Se sintió bien. Me sentí feliz. Me sentí completa, al fin.
"No me importa una mierda qué es lo que tengo que hacer
Y no me importa una mierda lo que esperas de mi
Mientras siga haciendo cosas que niguno de ustedes, ratas, hacen
Me siento bien
Y hoy es un gran día
Lo siento en mis venas, todo está bien
[..]
Me dejo caer
Dejo a la lluvia llover
Me tomo un día de descanso
Nadie debería acercarse
Estoy harta de ésto, ésta vida
Y yo sólo sigo
No quiero hablar más
Me dejo caer"
Y aún con Lass Mich Fallen de fondo, termino.
Litha.-
"Sólo necesito irme, irme
No puedo soportarlo más,
y es por éso que me estoy llendo ahora, ahora
No importa dónde,
mientras sea lejos de aquí,
lejos del estrés,
lejos de todo,
y lejos tuyo.
Había una llovizna lenta,
pero no me defiendo
Sigo corriendo, nada me decepciona
Mi cabeza está libre y clara
No hay más dudas
Mi pasado es una mierda"
Lass Mich Fallen de Panik suena. Que temazo por Dios. Es tan... para mi.
Hoy estoy bastante bien, por suerte. El sábado quería salir. Conseguí plata y quería ir a algún lugar, cualquiera, lejos de todo y todos, emborracharme y olvidarme de mi pésimo día, de mi pésima semana y de mi pésimo mes. Agarré la cartera y me fuí apenas salí de trabajar con sólo una cosa en la cabeza; olvidar. Me ví con unas amigas, pero no todo salió como pensaba. Al final de todo, no probé ni una gota de alcohol, lastimosamente. Éso era justo lo que necesitaba, pero no se dio. En el momento estaba medio desilucionada, aún resonaban en mi cabeza las peleas con mi familia. ¿Cómo podría hacer que desaparescan?. Toda la noche pensando. Deceaba con todas mis ganas desconectarme del mundo, o por lo menos de lo que me hacía mal, pero mi inconciente igualmente me mostraba las imagenes de los días pasados. ¿Es que cuando uno quiere olvidarse de algo, más lo piensa?. Uff.
Terminé durmiendomé escuchando Himmel Hilf en un conchón en lo de mi mejor amiga. Ella se quedó hablando con otra chica, y yo me hundí en un sueño profundo. Hacía tiempo no dormía así. 11 hermosas horas dejando atrás el mundo. Pude descansar. Al despertarme, quería seguir durmiendo. Quería seguir soñando, quería seguir en mi mundo, en mi pequeña burbuja donde todo es color de rosa. Pero no. Las horas pasaron, y al mediodía tuve una conversación conmigo misma
-Basta, ahora te vas a levantar y vas a enfrentarte una vez más al mundo- me dijo
-¿Tengo que?-
-Claro que sí. ¿Es que preferis quedarte acá? ¿Escondida bajo las sabanas?-
-Me vendría muy bien-
-Entonces que lástima- con tono burlón -, pero tenes que despertar completamente. No es saludable hundirte así-
-Desde hace tiempo no estoy saludable..- admití
-Entonces hay que cambiar eso-
-¿Pero cómo?-
-Poniendole el pecho a la vida, peleandolá-
-Es dificil-
-Nada es fácil en esta vida-
Y abrí los ojos. La luz entraba por la ventana y daba directo a mis ojos. Quise seguir durmiendo, pero parecía que mi cuerpo estaba listo para aventurarse en un nuevo día. Hice todo lo posible para quedarme en la cama. Dí mil vueltas, bostecé a propósito, pero nada. Agarré el celular y empezé a mandar mensajes. Uno en especial definiría mi día. "¿Queres que nos juntemos?" me preguntó un amigo. "No, quiero seguir acostada sin pensar en nada" contesté para mí misma. ¿Pero qué más daba?. Acepté.
Me cambié y me fuí de lo de mi amiga para encontrarme con él y otro chico más al cual había visto una vez. "No puede ser tan malo" me dije mientras iba en el colectivo, "no pueden ponerte peor de lo que estas. Tocaste fondo, ahora sólo queda subir".
Llegué, tarde como siempre.
"Vamos al otro shopping" me dijieron, cuando estabamos en la puerta de uno.
-No. ¡Sólo quiero sentarme y volver a dormirme, volver a desenchufarme, volver a no pensar!-
-Idiota- me contestó mi otro yo -¿Qué perdes con caminar un poco? ¿Tanto te cuesta tratar de disfrutar un poco? ¿No eras vos la que querías dedicarte un día a vos sola?-
-Sí, un día a mí sola. Sola-
-Ah, sí, claro. Porque estando sola vas a estar mejor, ¿o no?. Sí. Recordando las mil y un peleas que tuviste con tu familia, y lamentandote en silencio como siempre haces. Sí. Definitivamente es mejor- dijo con ironía.
Y tenía razón, ¿qué perdía?. Fuimos al otro shopping, y traté de no quejarme mucho de cómo me dolían los pies por haber estado con tacos toda la noche anterior. Ardían sólo cuando me detenía, asique traté de no perderles el paso a los chicos. Cuando llegamos fuimos a tomarnos un café y unos tostados. Gasté toda la plata que tenía encima, pero no importó. Pude olvidarme de todo. Ellos hicieron que me olvidara. Ellos con sus anécdotas de golpes que me hacían descostillarme de la risa hasta, a veces, llegar al llanto. Aproximadamente 5 horas de no parar de reírme. 5 horas de desconectarme, al fin, de mis problemas. 5 horas de pensar sólamente en mí. ¿Quién hubiera pensado que me sentiría tan cómoda con un compañero de la secundaria, no, amigo de la secundaria, y su mejor amigo, no una vez más, su hermano de alma? ¿Cómo pudo ser que me sintiera así de... libre, con ellos cuando no puedo sentirme así con amigas que conosco de toda mi vida?. Imprecionante. Increible, mejor dicho, pero cierto.
Claro que ellos me sacaron la ficha. Cuando estabamos volviendo del shopping salió, no sé cómo, la conversación que más deceaba no aparesca. La conversación que giraba en torno... a mí. Mi amigo sabía que algo me pasaba desde hacía tiempo, pero nunca se lo confesé (¿acaso siquiera yo sé porqué estoy así?). Fueron momentos en los cuales quería desvanecerme en el aire. ¡Estabamos tan bien hablando de ellos...! Pero no. ¿Porqué tuvo que salir la faceta protectora de mi amigo justo ahí?. Me odié. Me odié por no poder sincerisarme con él, ni con su hermano, ni con nadie. ¿Porqué me siento más segura escribiendo todo esto en una página de internet, antes que hablandolo con las personas que me rodean?. Pasaron varios minutos tratando de psicoanalizarme. ¡Como si yo necesitara un psicólogo...!
-Sí que lo necesitas-
-Cállate-
De todas formas, el tema es que necesitaba una salida como esa. Hacía mucho tiempo no me reía tanto. Hacía mucho tiempo no me reía de verdad como lo hice. Se sintió bien. Me sentí feliz. Me sentí completa, al fin.
"No me importa una mierda qué es lo que tengo que hacer
Y no me importa una mierda lo que esperas de mi
Mientras siga haciendo cosas que niguno de ustedes, ratas, hacen
Me siento bien
Y hoy es un gran día
Lo siento en mis venas, todo está bien
[..]
Me dejo caer
Dejo a la lluvia llover
Me tomo un día de descanso
Nadie debería acercarse
Estoy harta de ésto, ésta vida
Y yo sólo sigo
No quiero hablar más
Me dejo caer"
Y aún con Lass Mich Fallen de fondo, termino.
Litha.-
Panik agradece saludos de cumpleaños
Panik: Cd y DVD

En su Twitter, los chicos de Panik han puesto la página donde se puede comprar el Cd más el DVD de su nuevo material.
Aquí puedes encargarlo.
Litha.-
¡Feliz cumpleaños, T:mo!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

