miércoles, 9 de diciembre de 2009

Diario íntimo x10: Perder la inspiración

Música tranquila de fondo, cigarrillo a punto de terminarse y gaseosa al lado de los parlantes. Normalmente las ideas se mostrarían en mi mente como imagenes, una detrás de la otra sin detenerse. Tengo todo lo necesario para empezar a escribir, hasta estoy en ropa interior porque hace calor y quiero estar cómoda, pero mi cabeza sigue en blanco. Desde hace tiempo no puedo escribir un buen texto, uno como los que escribía antes. Uno como la fic acerca de los chicos de Killerpilze y Tokio Hotel; Live Every Second. Tuvo tanto éxito entre las personas que lo leyeron desde el primer capítulo... me acuerdo que no sólo ellas lo leían, sino personas que a enganchaban desde la segunda temporada, ¡y hasta de la última que lo empezaba desde el pricipio! Que flashero. Era bueno escuchar sus críticas, me ayudaban a ser cada vez mejor escritora. Que buenas épocas... pensar que fue hace sólo un par de meses atrás...
Pero ya no está. Todos esos sentimientos que hacían mi cabeza explotar de ideas, desaparecieron. Lo peor es que me lo veía venir. Fui notando de a poco cómo mi inspiración se desvanecía y cómo mi mente se rehusaba a retener palabras claves que luego me servirían para escribir. Cada vez que abro el Word veo una pared negra frente a mí, tapandome las pocas oraciones que podrían llegar a ayudarme. ¡Es tan frustrante...!
No es por alardear, pero ¡puta!, ¡sí que era buena escribiendo!. Las metáforas que usaba eran geniales. Salían como agua de manantial y eran plasmadas en Word apenas surgían. No paraban, y se sentía espectacular.
¿Pero qué pasa cuando eso que tanto te gusta hacer se esfuma? ¿Qué pasa cuando a un nadador se le amputa una pierna? ¿Cuando un pintor pierde sus manos? Se siente inútil; todo se derrumba. Me siento de la misma forma, como si me hubieran arrancado sin piedad una parte de mi cuerpo, una parte que no se vé, que se siente y que a pesar de saber que puede volver en algun momento, la necesito ya.
Algunas pondrán de ejemplo los anteriores textos que escribí, desde el comienzo de éste blog, pero no, no es lo mismo. Antes escribía historias completas, cientos de capítulos con decenas de personas que pedían nunca termine. Ahora sólo puedo escribir cuando estoy deprimida, cuando tengo las emociones a flor de piel, y aunque algunos textos no son malos, no es lo que quiero escribir. ¿Porqué esperar a estar al borde? Estoy cansada de contar mis malos días, mis broncas e inseguridades, quiero volver a lo de antes, a inventar un mundo nuevo con personajes ficticios con los cuales la gente pueda sentirse identificada.
Otras preguntaran dónde están Litha y Glaa, ya que ellas son las razones por las cuales últimamente pude relatar alguna que otra pelea. Bueno, ellas estan tan mal que no tienen fuerzas para dirigirse la palabra. También quieren volver a escribir, quieren volver a ser una sola persona; quieren unificarse. Piensan que de esa forma hay una leve posibilidad de volver a inspirarme como antes... pero en el fondo saben que no serviría. He intentado todo, pero la respuesta no cambia, la misma niebla sigue confundiendome...

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