domingo, 1 de noviembre de 2009

Diario íntimo x08: Todo está bien

La suave brisa acariciaba el rostro de dos jóvenes, haciendo que su cabello revolotée lentamente ante sus ojos. El sol se encontraba escondido detrás de las montañas, pero aún así sus rayos se dejaban ver por entre ellas. El cielo estaba despejado, sólo unas pocas nubes estaban en vista, su color era de un amarillo anaranjado espléndido. Donde ellas estaban podían casi tocarlo. Sentadas en la cima de la montaña más grande, una sonrisa se dibujó en la boca de cada una. Todo estaba tranquilo.

Litha cerró sus ojos, sintiendo el viento en su piel, y comenzó la charla -Asique... ¿qué te trae por aquí hoy? ¿Una nueva pelea?-
-No. Hoy sólo quiero descanzar...-
-¿Descanzar o escapar?-
-Descanzar...- susurró Glaa, también con los ojos cerrados
-Nunca habías venido de día-
-Nunca supe que era tan hermoso-

El viento hacía mover las copas de los árboles, haciendo que sus ojas bailaran y decidieran volar por sí solas, desprendiendosé de las ramas y terminando con su vida, cayendo al suelo. Preferían morir en un día así, tan... perfecto, antes que una ventisca fuerte las lleve sin su concentimiento.
De lejos se escuchaba una melodía que hacía el paisaje aún más precioso. No se sabía de dónde venía, capaz del corazón de las muchachas, pero eso no importó, ellas disfrutaron la tranquilidad.

-¿Entonces qué te hizo venir hoy? No te noto cansada ni malhumorada-
-Es porque no lo estoy. Estoy bien- Glaa se recostó sobre el cesped verde. Tenía un brillo que nunca pensó ver. O capaz era que ella veía brillo en todas las cosas
-Nunca vienes cuando estas bien...-
-Pero una vez, alguien me dijo que debería hacerlo-
-¿Siguiendo los consejos de otros? Me sorprendes- Litha sonrió y dirigió su mirada al escondido sol, jugando con su pelo color rojo fuego
-Yo me sorprendo a mí misma-

-¿Y porqué estas bien?- preguntó la muchacha colorada
-No lo sé. Será que estoy completamente descanzada. Hacía tiempo que no lo estaba-
-¿Asique dormiste aproximadamente 12 horas?- se rió Litha
-No sé si 12 pero... Y aunque hubiera dormido sólo 3, estoy segura de que estaría igual de felíz-
-¿Felíz? ¡JÁ! ¡¿Hace cuánto tiempo no escuchaba que dijieras eso?!-
-Mucho, sí... Demaciado capaz-
Las dos se perdieron entre risas por largos minutos mientras el sol se movía de lugar, saliendo de detrás de las montañas y mostrandose en todo su esplendor. Las risas se fueron apagando y un ambiente de paz y tranquilidad recorrió el lugar.

-Asique... cuentame. ¿Qué ha pasado?-
-Una de las mejores noches de mi vida. Éso ha pasado- contestó Glaa, arrancando un poco de pasto y encerrandolo en su mano, para luego alzarla y abrirla, haciendo que el viento se lo lleve
-Ah... era éso- Litha hizo una mueca con los labios
-¿Porqué esa desaprovación?-
-Es que... ¿sabes lo que se te viene ahora, no? Siempre te has quejado de las peleas familiares, pero con ésto, el drama recién acaba de empezar-
-Pero ha valido la pena, créeme. Si pudiera volver el tiempo atrás, lo volvería a hacer-
-Debes andar con cuidado-
-Lo sé-
Las dos suspiraron profundamente. El paisaje nunca había sido más hermoso.

-Me sentí cómoda- sonrió Glaa
-Éso es lo importante-
-Me sentí... en casa-
-Algún día te sentirás todos los días de esa forma. Cuando finalmente puedas estar siempre con él-
-De éso estoy segura. Él me despertó-
-Él te revivió-

Las dos muchachas se acostaron juntas, Litha abrazando a Glaa de la misma forma protectora que había sido abrazada la noche anterior, cantando a capella "Amo la forma en la que me miras cuando piensas que nadie más puede ver. Me siento una persona diferente cuando estas cerca. Asique duerme ahora, y abrazame fuerte. Todo va a estar bien. Sólo acuestate y cierra tus cansados ojos. Cálmate, estas seguro conmigo. Te quiero más de lo que puedes ver"

Finalmente... todo estaba bien.

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